Llegas a casa tarde, te duchas, te lavas el pelo y aparece la típica decisión: ¿me lo seco o me voy directamente a dormir con el pelo mojado?
Sobre este tema se dicen muchas cosas. Que dormir con el cabello mojado provoca caída, que hace que aparezca caspa, que estropea muchísimo el pelo o incluso que puede hacer que te pongas enferma.
Como ocurre con muchos consejos sobre el cuidado del cabello, hay parte de realidad y bastante exageración.
Dormir una noche con el pelo húmedo no va a destrozar tu melena. Sin embargo, acostarse habitualmente con el cabello mojado sí puede favorecer determinados problemas, especialmente relacionados con la rotura, el encrespamiento y el cuero cabelludo.
Vamos a verlo con calma.
¿Qué ocurre con el cabello cuando está mojado?
Para entender el problema primero tenemos que saber que el cabello mojado se comporta de manera diferente al cabello seco.
Cuando el pelo absorbe agua, la fibra capilar se hincha y se vuelve más vulnerable frente a determinados esfuerzos mecánicos.
Esto significa que, mientras está mojado, debemos tratarlo con algo más de cuidado.
Por eso tampoco recomiendo desenredar el cabello húmedo dando tirones o frotarlo con fuerza utilizando una toalla.
Y aquí llegamos a la cama.
Mientras dormimos no permanecemos completamente quietos. Movemos la cabeza, cambiamos de postura y el cabello roza constantemente contra la almohada.
Si está completamente mojado, esa combinación de humedad + fricción durante varias horas no es precisamente la mejor situación para la fibra capilar.
¿Dormir con el pelo mojado puede romperlo?
Puede favorecer la rotura, especialmente cuando se convierte en una costumbre.
No significa que por acostarte hoy con el pelo mojado mañana vayas a encontrarlo destrozado.
El problema está en repetirlo continuamente.
La fricción contra la almohada puede favorecer que el cabello más vulnerable termine partiéndose, especialmente en melenas largas, cabellos decolorados, muy finos o previamente dañados.
Si además duermes con el pelo mojado y recogido muy tirante, añadimos tensión.
Por eso, si tienes que acostarte con algo de humedad, evita hacerte una coleta o un moño muy apretado.
¿Puede provocar más encrespamiento?
Esta sí es una de las consecuencias que puedes notar fácilmente a la mañana siguiente.
Te acuestas con el cabello mojado relativamente colocado y te despiertas con:
- mechones doblados;
- raíces aplastadas;
- zonas con formas extrañas;
- cabello encrespado;
- y una parte que parece imposible de peinar.
No es ninguna casualidad.
El cabello se ha ido secando mientras dormías y ha adoptado las formas producidas por la presión y el movimiento contra la almohada.
Después intentamos arreglarlo rápidamente con plancha, secador o más productos y podemos terminar sometiendo el cabello a más calor del que habría necesitado si lo hubiéramos secado correctamente la noche anterior.
Si el encrespamiento del pelo es uno de tus problemas habituales, tenemos un artículo específico donde explicamos por qué aparece y cómo controlarlo.
¿Y qué pasa con el cuero cabelludo?
Aquí también conviene evitar los extremos.
Dormir con el pelo mojado no significa automáticamente que vayas a desarrollar caspa.
Pero mantener durante muchas horas el cuero cabelludo húmedo y con poca ventilación puede no ser lo más adecuado, especialmente si ya tienes tendencia a sufrir irritación, grasa o descamación.
Además, no debemos confundir cualquier pequeña descamación con caspa.
Precisamente hablamos de esta diferencia en nuestro artículo sobre caspa o descamación, porque identificar correctamente qué está ocurriendo es fundamental antes de empezar a utilizar productos específicos.
¿Dormir con el pelo mojado provoca caída del cabello?
Esta es probablemente una de las dudas más habituales.
No deberíamos afirmar que dormir con el cabello mojado sea una causa directa de caída del pelo.
Una cosa es caída y otra muy diferente es rotura.
Si un cabello se parte por la mitad debido al daño de la fibra, no significa necesariamente que se haya desprendido desde la raíz.
Por eso es importante diferenciar ambos problemas.
Si estás encontrando una cantidad de cabello significativamente mayor de lo habitual en la ducha, almohada o cepillo, no deberíamos asumir simplemente que se debe a dormir con el pelo húmedo.
En el blog también explicamos por qué ocurre la caída del cabello y qué puedes hacer para frenarla.
Si te duchas por la noche, ¿qué deberías hacer?
No hace falta cambiar toda tu rutina.
Si prefieres lavarte el cabello por la noche, puedes seguir haciéndolo.
Lo que recomiendo es no acostarte inmediatamente después de salir de la ducha con el pelo empapado.
Retira primero el exceso de agua suavemente, sin frotar agresivamente con la toalla.
Después puedes utilizar el secador a una temperatura adecuada hasta eliminar la mayor parte de la humedad, prestando especial atención a la raíz y al cuero cabelludo.
No necesitas dejar el cabello abrasando de calor ni dedicar media hora al secado.
Lo importante es evitar que permanezca completamente mojado durante toda la noche.
¿Es mejor dejar que el pelo se seque al aire o dormir con el pelo mojado?
Depende.
Dejar secar el cabello al aire no es necesariamente malo, pero tampoco significa automáticamente que sea la opción más saludable en cualquier circunstancia.
Importan el tipo de cabello, la temperatura, cuánto tarda en secarse y cómo lo manipulamos mientras permanece húmedo.
En una melena muy abundante, por ejemplo, algunas zonas pueden conservar humedad durante muchísimo tiempo.
Lo que intento evitar es convertir cualquier consejo en una norma universal.
No todos los cabellos necesitan exactamente la misma rutina.
Cuidado también con acostarte con el pelo recogido
Si tienes el cabello largo puede parecer más cómodo recogerlo para dormir.
Pero si todavía está mojado, evita los recogidos muy tensos.
Una goma demasiado apretada ejerce presión siempre sobre la misma zona y el cabello húmedo es precisamente cuando más cuidado necesita.
Si necesitas recogerlo, mejor hacerlo de manera suave y sin generar demasiada tensión.
¿Qué pasa si lo haces de vez en cuando?
Absolutamente nada dramático.
Si un día estás agotada y te acuestas con el cabello húmedo, no necesitas levantarte pensando que has cometido un desastre.
El cuidado del cabello tiene mucho más que ver con los hábitos que repetimos durante meses que con lo que hacemos una noche puntual.
El problema aparece cuando dormir con el pelo completamente mojado forma parte de nuestra rutina diaria y, además, tenemos un cabello fino, sensibilizado o con tendencia a romperse.
En Peluquería Claudia Caimo preferimos adaptar los consejos a cada cabello
Una de las cosas que más repetimos es que no existe una rutina perfecta que funcione igual para todo el mundo.
Una persona con cabello fino y teñido puede necesitar cuidados diferentes a otra con una melena gruesa, natural y rizada.
Por eso, cuando hablamos de mantener un cabello sano, no se trata de comprar muchos productos ni de seguir todos los consejos que aparecen en redes sociales.
Se trata de conocer tu cabello y darle lo que realmente necesita.
Si tienes dudas sobre cómo cuidar tu pelo, qué productos utilizar o qué puede estar provocando que se vea más seco, quebradizo o difícil de manejar, en Peluquería Claudia Caimo en Vallecas podemos ayudarte a valorar su estado y recomendarte una rutina adecuada.
Dormir con el pelo mojado una noche no va a arruinarlo.
Pero si podemos cambiar un hábito tan sencillo como eliminar bien la humedad antes de acostarnos, estaremos evitando una agresión innecesaria que se repite noche tras noche.
Y muchas veces, para tener un pelo más bonito, no necesitamos hacer más cosas.
Necesitamos dejar de hacer algunas que lo perjudican.
