Te tiñes el pelo, sales de la peluquería encantada con el color y, unas semanas después, empiezas a mirar las raíces pensando:
“¿Ya me toca volver a teñirme?”
La respuesta no es igual para todo el mundo.
Hay personas que necesitan retocar el color con bastante frecuencia porque las canas empiezan a hacerse visibles enseguida, mientras que otras pueden pasar varios meses sin necesitar prácticamente ningún mantenimiento.
También depende muchísimo de la técnica que llevemos. No tiene nada que ver mantener un tinte completo desde la raíz que unas balayage, unas babylights o unas mechas diseñadas precisamente para crecer de una manera más natural.
Por eso, más que preguntarnos simplemente cada cuánto hay que teñirse el pelo, deberíamos preguntarnos qué tipo de color llevamos y qué queremos mantener.
¿Cada cuánto se puede teñir el pelo?
No existe una cifra universal.
Como orientación, un tinte de raíz puede necesitar mantenimiento aproximadamente cada 4-6 semanas, aunque hay personas que pueden esperar más y otras que prefieren hacerlo antes.
Pero esto no significa que tengamos que teñir todo el cabello cada mes.
Y esa diferencia es muy importante.
Si lo único que necesitamos es cubrir el crecimiento de la raíz, no tiene sentido aplicar constantemente el mismo proceso sobre medios y puntas si no lo necesitan.
En peluquería podemos trabajar únicamente las zonas necesarias y refrescar el resto del color de otra manera cuando haga falta.
Si tienes canas, probablemente necesitarás retocar antes
Las canas son uno de los principales motivos por los que algunas clientas necesitan acudir con mayor frecuencia a la peluquería.
Especialmente cuando existe bastante contraste entre el cabello natural y el color elegido.
Imagina una raíz con bastantes canas sobre un cabello teñido de castaño oscuro.
El crecimiento puede hacerse visible rápidamente.
Sin embargo, si el color y las canas tienen menos contraste, podemos conseguir que el crecimiento resulte mucho más discreto.
Por eso la elección del tono también influye en el mantenimiento posterior.
Si este es tu caso, en el blog tenemos una guía específica sobre cómo cubrir las canas sin dañar el cabello y qué color queda más natural.
¿Cada cuánto hay que retocar unas mechas?
Aquí cambia bastante la situación.
Las mechas no tienen necesariamente que empezar exactamente desde la raíz ni crear una línea de crecimiento tan evidente como un tinte uniforme.
Dependiendo de la técnica utilizada podemos espaciar mucho más las visitas.
Además, no siempre necesitamos repetir todas las mechas.
En ocasiones podemos refrescar determinadas zonas, trabajar el contorno del rostro o realizar una matización para recuperar el tono.
El objetivo debería ser mantener bonito el resultado sin realizar procesos químicos innecesarios.
Balayage: una opción con mantenimiento más espaciado
Una de las razones por las que las mechas balayage se hicieron tan populares es precisamente su crecimiento.
Bien realizadas, crean una transición más progresiva entre el cabello natural y las zonas aclaradas.
Eso permite que muchas personas puedan pasar bastante tiempo sin repetir completamente el trabajo.
No quiere decir que podamos olvidarnos del cabello durante seis meses.
El tono puede necesitar mantenimiento y las puntas siguen necesitando cuidados.
Pero visualmente el crecimiento suele resultar mucho menos marcado.
Si estás pensando en esta técnica, puedes leer nuestra guía sobre mechas balayage en Vallecas y cómo saber si te quedan bien.
¿Y las babylights?
Las babylights son mechas muy finas que buscan conseguir un efecto luminoso y natural.
Su mantenimiento dependerá de cómo se hayan realizado, de la cantidad y, especialmente, del resultado que queramos conservar.
Una clienta que busca un rubio muy trabajado desde la raíz probablemente necesite mantenerlo con mayor frecuencia que otra que simplemente quiere pequeños puntos de luz integrados con su color natural.
Por eso dos personas que llevan aparentemente “mechas” pueden necesitar calendarios completamente diferentes.
¿Teñirse demasiado puede estropear el cabello?
Más que obsesionarnos con un número exacto de semanas, tenemos que prestar atención a qué estamos haciendo sobre el cabello en cada visita.
No todos los servicios de color tienen el mismo impacto.
Tampoco partimos siempre del mismo estado.
Un cabello natural, grueso y resistente no responde exactamente igual que uno fino que lleva años acumulando decoloraciones.
Por eso antes de realizar determinados trabajos debemos valorar:
- el estado de medios y puntas;
- la elasticidad;
- la sequedad;
- los procesos anteriores;
- el color que queremos conseguir;
- y el mantenimiento que podremos hacer después.
A veces la mejor decisión no es volver a aclarar.
Puede ser simplemente matizar y cuidar.
¿Cómo sabes que necesitas retocar el color?
La raíz es la señal más evidente, pero no es la única.
También puedes notar que:
- el color ha perdido intensidad;
- aparecen reflejos amarillos o anaranjados;
- las mechas parecen más apagadas;
- las canas empiezan a resultar demasiado visibles;
- o simplemente ya no te ves el cabello como cuando saliste de la peluquería.
Pero atención: perder el tono no significa necesariamente que necesites volver a teñir o decolorar.
Muchas veces podemos recuperar el resultado mediante una matización.
Precisamente explicamos este problema en nuestro artículo sobre cómo matizar tonos dorados o naranjas en el cabello.
¿Por qué algunos colores duran menos que otros?
Porque el mantenimiento del color depende de muchas cosas.
Influyen la porosidad del cabello, los lavados, el tono elegido, las herramientas de calor, la exposición solar y los productos que utilizamos en casa.
Incluso dos personas que salgan de la peluquería el mismo día con un color parecido pueden llegar a la siguiente cita con resultados completamente diferentes.
Por eso recomendamos adaptar también los cuidados posteriores.
Y aquí, cuando terminemos la nueva página que estamos preparando sobre los productos profesionales utilizados en la peluquería, tendremos un enlace interno perfecto para explicar que el mantenimiento no termina cuando sales del salón.
¿Hay que teñir siempre medios y puntas cuando hacemos la raíz?
No.
Y este punto me parece especialmente importante.
Si el problema está exclusivamente en el crecimiento de la raíz, podemos trabajar esa zona sin someter necesariamente todo el cabello al mismo proceso una y otra vez.
Después valoraremos si los largos necesitan recuperar tono, brillo o algún tratamiento.
Aplicar producto simplemente “porque toca teñirse” no debería ser el criterio.
Primero vemos qué necesita realmente el cabello.
El error de intentar alargar el color utilizando productos inadecuados
A veces queremos espaciar tanto las visitas que empezamos a experimentar en casa.
Champús extremadamente pigmentados, tintes elegidos sin conocer bien el tono, productos que prometen eliminar determinados reflejos…
Y entonces llega el problema.
Corregir un color mal realizado puede resultar bastante más complicado que mantener correctamente uno que ya estaba bonito.
Entonces, ¿cada cuánto deberías ir a la peluquería?
Dependerá de tu caso.
Como orientación:
Tinte de raíz: alrededor de 4-6 semanas cuando queremos mantener una cobertura constante.
Canas: puede ser necesario retocarlas aproximadamente cada 3-6 semanas dependiendo del crecimiento y del contraste.
Balayage: normalmente permite espaciar bastante más los trabajos completos.
Babylights: dependerá de dónde comiencen las mechas y del efecto buscado.
Matización: puede realizarse entre servicios de color cuando necesitamos recuperar el tono sin repetir necesariamente todo el proceso.
No conviertas estos tiempos en una regla rígida.
Son referencias.
En Peluquería Claudia Caimo preferimos mirar tu cabello antes que mirar el calendario
Si han pasado cuatro semanas pero tu color continúa bonito y el cabello no necesita nada, no tenemos por qué realizar un servicio simplemente porque haya pasado un determinado número de días.
Y si tienes una ocasión especial y necesitas recuperar el tono antes, podemos valorar qué opción tiene más sentido.
En Peluquería Claudia Caimo en Vallecas trabajamos el color intentando encontrar un equilibrio entre el resultado que quieres conseguir y mantener el cabello en buenas condiciones.
Porque un color espectacular sobre un cabello completamente deteriorado deja de ser un buen resultado.
La frecuencia ideal para teñirte es aquella que permite mantener el color que te gusta sin realizar sobre tu cabello más procesos de los que realmente necesita.
