Cabello y menopausia: por qué cambia y qué puedes hacer para cuidarlo

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Hay mujeres que durante años han tenido prácticamente el mismo tipo de cabello y, de repente, empiezan a notar cambios.

El pelo parece más fino. Ha perdido parte del volumen que tenía antes. Está más seco, se rompe con mayor facilidad o incluso notas que puedes ver más el cuero cabelludo en determinadas zonas.

Y aparece una pregunta bastante habitual:

¿Puede tener algo que ver la menopausia?

Sí, puede.

Los cambios hormonales que se producen durante la perimenopausia y la menopausia pueden influir también en nuestro cabello. Pero eso no significa que todas las mujeres vayan a experimentar los mismos cambios ni que tengamos que resignarnos a llevar un pelo que ya no nos gusta.

Lo primero es entender qué está ocurriendo.

¿Por qué cambia el pelo durante la menopausia?

Durante esta etapa se producen cambios hormonales importantes, especialmente relacionados con los niveles de estrógenos y progesterona.

El cabello puede empezar a comportarse de manera diferente.

Algunas mujeres notan una disminución de la densidad, otras perciben que el diámetro del cabello es más fino y también es frecuente notar cambios en la textura.

Incluso una melena que siempre había sido bastante manejable puede empezar a sentirse diferente.

Por eso muchas veces escuchamos:

“Mi pelo ya no es como antes.”

Y probablemente sea verdad.

La rutina que te funcionaba perfectamente con 30 años no tiene por qué ser la que mejor funcione ahora.

¿El cabello se vuelve más fino?

Puede ocurrir.

Y aquí tenemos que diferenciar entre dos cosas que parecen iguales pero no lo son.

Una cosa es tener menos cantidad de cabello y otra que cada cabello individual sea más fino.

Ambas situaciones pueden hacer que visualmente tengamos menos volumen.

Por eso antes de intentar solucionarlo únicamente cambiando de champú conviene observar qué está ocurriendo realmente.

El corte también puede ayudarnos muchísimo a mejorar visualmente la densidad.

El corte de pelo puede cambiar completamente la sensación de volumen

Cuando tenemos un cabello fino y además llevamos una melena muy larga, podemos encontrarnos con unas puntas poco densas.

En estos casos mantener longitud a cualquier precio no siempre es lo que más favorece.

No significa que después de cierta edad haya que llevar obligatoriamente el pelo corto.

Eso es un mito.

Puedes llevar una melena larga con 50, 60 o 70 años si te gusta y tu cabello permite mantenerla bonita.

Lo que sí podemos hacer es adaptar la forma del corte.

Una buena línea de corte puede conseguir que las puntas parezcan mucho más densas.

¿Y las capas?

Aquí tenemos que tener cuidado.

Las capas pueden aportar movimiento y volumen, pero hacer demasiadas sobre un cabello con poca densidad también puede provocar justo el efecto contrario.

Podemos terminar dejando unas puntas todavía más pobres.

Por eso no existe el famoso “corte perfecto para mujeres de más de 50 años”.

Existe el corte adecuado para tu cabello, tus facciones y el estilo que quieres llevar.

¿Por qué noto el cabello más seco?

Otro cambio bastante habitual es empezar a notar una textura más seca.

Y entonces hacemos lo lógico: añadimos mascarillas, aceites, sérums…

Pero tampoco queremos saturar el cabello.

Especialmente si además es fino.

Un producto demasiado pesado puede conseguir que un cabello que ya tiene poco volumen termine completamente pegado.

Necesitamos encontrar el equilibrio entre aportar cuidado y conservar movimiento.

Las canas también cambian la textura

En esta etapa muchas mujeres empiezan además a tener un porcentaje mayor de canas.

Y una cana no siempre tiene exactamente el mismo comportamiento que el resto del cabello.

Puede sentirse más gruesa, áspera o rebelde.

Por eso una melena donde conviven diferentes tipos de fibra puede necesitar una rutina algo diferente a la que utilizábamos anteriormente.

Además aparece otra decisión:

¿Seguimos cubriendo las canas o empezamos a integrarlas?

No existe una respuesta correcta.

Hay mujeres que quieren cobertura completa y otras que están cansadas de ver una línea de raíz cada pocas semanas.

En esos casos podemos estudiar diferentes trabajos de color para conseguir que el crecimiento resulte menos evidente.

¿Hay colores que favorecen más?

Más que hablar de una edad determinada, prefiero hablar de cómo interactúa el color con las facciones.

A veces un tono extremadamente oscuro y uniforme puede endurecer visualmente determinados rostros.

Podemos introducir dimensión, puntos de luz o tonos ligeramente diferentes sin necesidad de convertir toda la melena en rubia.

Pero tampoco existe una norma que diga que a partir de los 50 años tengas que aclararte obligatoriamente el cabello.

Si te encanta tu pelo oscuro y te favorece, perfecto.

El objetivo es adaptar el color a ti, no adaptar a todas las mujeres a una misma regla.

¿Qué peinados ayudan cuando tenemos menos volumen?

Aquí podemos jugar muchísimo.

No siempre necesitamos más cantidad de cabello para conseguir visualmente más cuerpo.

La dirección del secado, el corte y determinados peinados pueden transformar completamente el resultado.

Si tienes poca densidad, normalmente queremos evitar aplastar excesivamente la raíz.

Las ondas suaves, por ejemplo, pueden aportar movimiento y hacer que visualmente la melena tenga más volumen.

También podemos modificar ligeramente la raya o trabajar el secado desde la raíz.

Pequeños cambios pueden tener bastante impacto.

Cuidado con intentar conseguir volumen utilizando demasiado producto

Cuando perdemos volumen empezamos a buscar productos voluminizadores, espumas, lacas, sprays…

Y pueden ser muy útiles.

Pero más producto no significa necesariamente más volumen.

Si acumulamos demasiado podemos terminar consiguiendo justo lo contrario.

Un cabello fino saturado pierde movimiento y puede parecer todavía más plano.

Por eso una rutina sencilla pero bien elegida suele funcionar mejor que llenar el baño de productos.

¿Qué ocurre si además notas mucha caída?

Aquí debemos diferenciar entre cambios en la calidad del cabello y una caída importante.

Si notas una pérdida de cabello repentina, muy intensa, aparecen zonas claramente menos densas o la situación te preocupa, no deberíamos intentar diagnosticar la causa desde una peluquería.

En ese caso es recomendable consultarlo con un profesional sanitario.

Desde la peluquería podemos trabajar el corte, el color y el cuidado cosmético del cabello, pero hay situaciones que necesitan una valoración médica.

Y es importante saber dónde está ese límite.

No necesitas cortarte el pelo corto por cumplir años

Quiero insistir especialmente en esto porque todavía existe muchísimo.

«A cierta edad el pelo largo ya no queda bien.»

No estoy de acuerdo.

Lo que puede no quedar bien es una melena extremadamente deteriorada o un corte que no favorezca, independientemente de que tengas 25 o 60 años.

Si quieres llevar el pelo largo, buscamos cómo mantenerlo bonito.

Si quieres cortarlo, buscamos un estilo que te favorezca.

Y si llevas veinte años con el mismo corte y te apetece cambiar, podemos estudiar alternativas.

Pero la edad no debería decidir automáticamente la longitud de tu cabello.

Adaptar tu cabello a una nueva etapa

La menopausia puede cambiar muchas cosas y el cabello puede ser una de ellas.

Lo importante es no intentar seguir tratándolo exactamente igual simplemente porque durante años esa rutina funcionó.

Quizá necesites modificar el corte.

Quizá cambiar determinados productos.

Quizá trabajar el color de otra manera.

O quizá simplemente necesites aprender a peinar esta nueva textura.

En Peluquería Claudia Caimo en Vallecas podemos valorar cómo está tu cabello actualmente y buscar opciones realistas para conseguir que vuelvas a sentirte cómoda con él.

No queremos convertirte en otra persona.

Queremos que mires tu cabello y pienses:

“Vale, ahora sí sé cómo llevarlo.”