Te miras las puntas del cabello y empiezas a encontrar algunos pelos que terminan divididos en dos, tres o incluso varias partes.
Las famosas puntas abiertas.
Y entonces llega una duda muy habitual:
¿Se pueden reparar las puntas abiertas o cuando aparecen ya no queda más remedio que cortar?
Hay productos que prometen sellarlas, tratamientos que aseguran reconstruirlas y trucos caseros de todo tipo. Pero antes de intentar solucionarlas tenemos que entender por qué aparecen.
Porque las puntas abiertas no aparecen de repente. Normalmente son el resultado del desgaste que el cabello va acumulando con el tiempo.
¿Qué son exactamente las puntas abiertas?
Nuestro cabello está protegido exteriormente por una estructura que ayuda a mantener la fibra en buenas condiciones.
El problema es que esa protección no es indestructible.
Lavados, cepillados, herramientas de calor, sol, tintes, decoloraciones, fricción con la ropa… Todo va produciendo cierto desgaste.
Y las puntas tienen una desventaja importante:
son la parte más antigua de tu cabello.
Si tienes una melena larga, esas puntas llevan mucho más tiempo contigo que el cabello situado junto a la raíz. Han pasado por muchos más lavados, veranos, secadores y cepillados.
Cuando la fibra pierde resistencia, puede terminar separándose.
Ahí aparecen las puntas abiertas.
¿Por qué se abren las puntas del pelo?
Normalmente no existe una única causa.
Utilizar demasiado la plancha
La plancha no tiene por qué estropear automáticamente el cabello.
El problema suele estar en la frecuencia, la temperatura y la manera de utilizarla.
Pasar repetidamente una plancha demasiado caliente sobre las mismas zonas puede acabar deteriorando la fibra, especialmente si hablamos de un cabello fino, decolorado o sensibilizado.
Y nunca deberíamos utilizarla sobre cabello que todavía conserva humedad.
Utilizar mal el secador
Con el secador ocurre algo parecido.
No es necesario renunciar a él.
Pero pegarlo prácticamente al cabello y mantener una temperatura excesivamente alta durante mucho tiempo puede contribuir a resecarlo.
La clave está en utilizar el calor correctamente, no necesariamente en eliminarlo completamente de nuestra rutina.
Frotar el cabello con la toalla
Este es uno de esos pequeños hábitos que hacemos casi sin pensar.
Salimos de la ducha, cogemos la toalla y empezamos a frotar.
Pero el cabello mojado necesita un poco más de cuidado.
Es preferible retirar el exceso de agua mediante una presión suave que retorcer y frotar continuamente la melena.
Precisamente por eso también hablamos recientemente sobre dormir con el pelo mojado y cómo la humedad combinada con la fricción puede perjudicar el cabello cuando se convierte en una costumbre.
Decoloraciones, mechas y otros procesos químicos
Un cabello teñido o decolorado no tiene por qué terminar lleno de puntas abiertas.
Pero debemos tener en cuenta su historial.
Si sobre una zona que ya está sensibilizada realizamos continuamente nuevos procesos químicos, llegará un momento en el que la fibra puede perder demasiada resistencia.
Por eso en peluquería no solo debemos preguntarnos:
“¿Qué color quieres conseguir?”
También tenemos que valorar:
“¿En qué estado está tu cabello para conseguirlo?”
Hay ocasiones en las que lo más sensato es no volver a aclarar determinadas zonas.
¿Las puntas abiertas se pueden reparar?
Esta es probablemente la pregunta más importante.
Cuando una punta ya está físicamente dividida, ningún producto puede hacer que esa fibra vuelva permanentemente a su estado original.
Eso no significa que los tratamientos y productos de cuidado no sirvan.
Pueden mejorar muchísimo el aspecto del cabello, aportar suavidad, reducir el encrespamiento, protegerlo y hacer que las puntas se vean mucho más cuidadas.
Lo que debemos diferenciar es mejorar y proteger de reconstruir mágicamente una fibra que ya se ha partido.
Si la punta está realmente abierta y deteriorada, sanearla suele ser la solución.
¿Sanear las puntas significa cortar mucho?
No necesariamente.
Y aquí aparece uno de los mayores miedos cuando alguien quiere dejarse crecer el cabello.
“Quiero sanearlo, pero no quiero perder el largo.”
Perfecto. Son dos cosas compatibles siempre que el deterioro no haya avanzado demasiado.
Si hacemos pequeños mantenimientos cuando realmente hacen falta, podemos retirar únicamente la zona dañada.
El problema aparece cuando dejamos pasar muchísimo tiempo y las puntas empiezan a romperse cada vez más arriba.
Por eso ya explicamos en otro artículo cada cuánto hay que cortar el pelo para mantenerlo sano.
¿Cómo saber si tus puntas necesitan un corte?
No necesitas ponerte delante de una ventana a inspeccionar cada cabello.
Hay algunas señales bastante evidentes.
Las puntas empiezan a enredarse con facilidad, tienen un tacto mucho más áspero que el resto de la melena, parecen extremadamente finas, pierden brillo o encuentras muchos cabellos divididos.
Otra señal muy visual aparece cuando los últimos centímetros de una melena larga pierden mucha densidad.
Tenemos bastante cabello arriba, pero conforme bajamos hacia las puntas parece desaparecer.
En ese caso puede venir muy bien sanear el corte para recuperar un final visualmente más bonito.
¿Cómo podemos prevenir las puntas abiertas?
No podemos conseguir que un cabello largo permanezca eternamente como recién nacido.
Pero sí podemos retrasar muchísimo el deterioro.
Utiliza protector térmico
Especialmente si utilizas frecuentemente secador, planchas o tenacillas.
No utilices más temperatura de la necesaria
Si consigues el resultado que quieres con una temperatura moderada, no necesitas poner automáticamente la herramienta al máximo.
Desenreda desde las puntas
Cuando existen nudos, empieza por abajo y ve subiendo poco a poco.
Así evitamos arrastrar todos los enredos desde la raíz hasta las puntas.
Utiliza productos adecuados para tu cabello
No todos los cabellos necesitan lo mismo.
Un cabello fino puede necesitar productos diferentes a una melena gruesa, rizada o decolorada.
Aquí podremos enlazar próximamente nuestra nueva página de productos utilizados en Peluquería Claudia Caimo, donde explicaremos algunos de los productos profesionales que utilizamos y por qué los elegimos.
¿Cortar las puntas hace crecer el pelo más rápido?
No.
Este es uno de los grandes mitos del cabello.
El crecimiento se produce desde el folículo, en el cuero cabelludo. Cortar varios centímetros de las puntas no hace que la raíz reciba una señal para empezar a producir cabello más rápidamente.
Pero hay un matiz importante.
Si tu cabello crece pero las puntas se rompen constantemente, puedes tener la sensación de que nunca consigues ganar longitud.
Reducir esa rotura puede ayudarte a conservar mejor el largo que vas ganando.
Por eso a veces parece que después de empezar a sanear correctamente el cabello «crece más».
No necesariamente crece más rápido.
Simplemente estamos perdiendo menos longitud por el otro extremo.
Si quieres dejarte el pelo largo, cuidar las puntas es todavía más importante
Puede parecer contradictorio, pero dejar de cortar completamente el cabello no siempre es la mejor estrategia para conseguir una melena larga y bonita.
Queremos longitud, sí.
Pero también queremos que los últimos centímetros tengan cuerpo.
Una melena larga con unas puntas extremadamente finas y deterioradas puede parecer mucho menos cuidada que una ligeramente más corta pero con una línea final densa.
La idea no es cortar por cortar.
Es retirar lo que realmente necesita ser retirado.
No todas las puntas secas están abiertas
También es importante distinguir entre una punta seca y una punta físicamente dividida.
Un cabello puede sentirse áspero y necesitar hidratación o nutrición sin que necesariamente tengamos que cortarlo.
Por eso no deberíamos asumir automáticamente que cualquier melena seca necesita tijeras.
Primero hay que valorar qué está ocurriendo.
Sanear las puntas en Peluquería Claudia Caimo en Vallecas
En Peluquería Claudia Caimo en Vallecas una de las cosas que consideramos importantes es saber qué quiere conseguir la persona antes de empezar a cortar.
Si estás intentando dejarte crecer el cabello, dínoslo.
Podemos valorar cuánto necesita realmente sanearse y diferenciar entre cuidar las puntas y realizar un cambio de corte.
Esto conecta directamente con algo que ya hemos tratado en el blog: por qué algunas veces te cortan más pelo del que habías pedido y cómo evitarlo.
Las puntas abiertas no necesitan soluciones milagrosas.
Necesitan buenos hábitos, protección y, cuando el daño ya está hecho, un saneamiento razonable.
Porque el objetivo no debería ser simplemente conseguir el pelo más largo posible.
El objetivo es conseguir una melena larga —si eso es lo que quieres— que además se vea bonita, tenga cuerpo y esté cuidada hasta las puntas.
