Tienes una boda de día, ya tienes el vestido más o menos decidido y llega una de esas preguntas que parecen sencillas hasta que empiezas a buscar ideas:
¿Qué hago con el pelo?
Recogido, ondas, coleta, semirecogido… Guardas veinte fotografías y, al final, resulta todavía más difícil decidir.
Y aquí hay algo que siempre intento explicar en la peluquería: el peinado más bonito de una fotografía no tiene por qué ser el que más te favorezca a ti.
Para elegir bien un peinado para una boda de día hay que tener en cuenta tu cabello, tus facciones, el vestido, los complementos y, por supuesto, cómo quieres sentirte.
Porque además de estar guapa, tienes que estar cómoda durante muchas horas.
¿Qué diferencia un peinado para una boda de día?
Las bodas de día suelen permitir looks frescos, naturales y con bastante movimiento.
Eso no significa que el peinado tenga que ser sencillo.
Un recogido trabajado puede resultar muy elegante sin quedar excesivamente rígido, igual que unas ondas bien realizadas pueden conseguir un resultado espectacular sin necesitar un peinado demasiado elaborado.
En general, funcionan especialmente bien los acabados que transmiten naturalidad:
- recogidos bajos con textura;
- semirecogidos;
- coletas trabajadas;
- ondas suaves;
- trenzas abiertas;
- moños desenfadados.
La clave está en conseguir ese equilibrio entre peinado elegante y acabado natural.
Recogidos bajos: uno de los grandes clásicos
Un recogido bajo sigue siendo una de las opciones que más me gustan para una invitada.
¿Por qué?
Porque podemos adaptarlo muchísimo.
Puede quedar pulido y sofisticado si el look lo pide, pero también podemos trabajar mechones y textura para conseguir algo mucho más desenfadado.
Además, permite dejar despejada la zona del cuello y dar protagonismo a unos pendientes, al escote o a determinados detalles del vestido.
Especialmente en primavera y verano, cuando empieza el calor, también resulta muy cómodo.
Semirecogidos para una boda de día
Si normalmente llevas el cabello suelto y no terminas de verte con un recogido completo, un semirecogido puede ser una opción fantástica.
Permite conservar buena parte de tu melena mientras controlamos la zona superior y damos forma al conjunto.
Podemos combinarlo con:
- ondas suaves;
- pequeños retorcidos;
- volumen en la raíz;
- trenzas;
- accesorios discretos.
Y aquí tenemos una oportunidad perfecta para enlazar con nuestro artículo sobre semirecogidos elegantes, donde enseñamos más posibilidades según el estilo que estés buscando.
Ondas suaves: elegantes sin parecer demasiado arreglada
No todo tiene que ser un recogido.
Unas ondas bien trabajadas pueden convertirse en uno de los mejores peinados para una boda de día, especialmente cuando queremos un resultado más relajado.
Pero cuidado, porque existe bastante diferencia entre hacer unas ondas con una herramienta de calor en casa y crear un peinado pensado para aguantar horas.
Tenemos que trabajar la preparación del cabello, la dirección de las ondas, el volumen y la fijación.
El objetivo es que las ondas tengan movimiento y que, aunque se vayan relajando ligeramente durante el día, el cabello continúe viéndose bonito.
¿Y si tienes el pelo fino?
Aquí tenemos que pensar más en volumen que en cantidad de cabello.
Un error habitual es intentar hacer un recogido demasiado compacto. Si tenemos poca densidad, podemos conseguir justamente lo contrario de lo que buscamos.
En estos casos funcionan muy bien los peinados con textura, los semirecogidos con volumen y determinados recogidos más abiertos.
Ya hablamos específicamente de esto en peinados para pelo fino, con varias ideas para conseguir visualmente una mayor sensación de densidad.
¿Qué peinado elegir según el vestido?
Esto es importantísimo y muchas veces se olvida.
No deberíamos elegir vestido, peinado y complementos como tres cosas independientes.
Si llevas un vestido con una espalda especialmente bonita, por ejemplo, puede tener sentido despejar esa zona.
Con determinados escotes, un recogido bajo puede estilizar muchísimo el conjunto.
En cambio, un vestido sencillo puede permitirnos dar algo más de protagonismo al cabello.
No existen reglas absolutas. Lo que buscamos es equilibrio.
Los pendientes también importan
Si has elegido unos pendientes grandes o especialmente llamativos, piensa en ellos cuando decidas el peinado.
No tendría mucho sentido elegir unos pendientes espectaculares y después esconderlos completamente bajo el cabello.
Con pendientes protagonistas podemos despejar los laterales, utilizar un semirecogido o llevar el cabello hacia un lado.
Son pequeños detalles que hacen que todo el look funcione mucho mejor.
¿Y los tocados, horquillas y accesorios?
Sí, pero sin pasarnos.
Una horquilla bonita, unas flores pequeñas o un complemento bien integrado pueden transformar completamente un recogido.
El problema aparece cuando intentamos juntar:
vestido llamativo + pendientes grandes + maquillaje intenso + tocado + peinado muy elaborado.
Al final, nada destaca porque todo intenta destacar a la vez.
Muchas veces, menos es más.
El peinado tiene que parecer tuyo
Este es probablemente mi consejo más importante.
Si jamás llevas el pelo completamente recogido y cuando te miras así no te reconoces, no tienes ninguna obligación de hacerlo porque vayas a una boda.
Podemos buscar algo especial sin convertirte en otra persona.
Lo mismo ocurre al contrario.
Si normalmente llevas el pelo suelto pero te apetece aprovechar la ocasión para hacer algo diferente, podemos buscar un recogido que siga encajando contigo.
Un buen peinado no debería disfrazarte.
Debería hacer que te veas especialmente guapa sin dejar de verte tú.
¿Cuándo deberías reservar tu peinado para una boda?
Si conoces la fecha con tiempo, especialmente durante los meses con más bodas y comuniones, no recomiendo dejar la cita para los últimos días.
Las mañanas de viernes y sábado pueden llenarse rápidamente en temporada de eventos.
Además, reservar con antelación permite comentar tranquilamente qué vas a llevar, cómo tienes el cabello y qué resultado buscas.
¿Tengo que llevar una fotografía del peinado?
Puedes traer fotografías. De hecho, ayudan muchísimo.
Pero utilizamos la imagen como referencia, no como una orden que tengamos que copiar exactamente.
Dos personas pueden tener:
- distinta cantidad de cabello;
- diferente longitud;
- otro tipo de textura;
- facciones completamente distintas.
Por eso adaptamos la idea.
Es exactamente el mismo principio que explicamos cuando hablamos de cómo pedir en la peluquería exactamente lo que quieres.
Peinados para bodas en Vallecas: nuestro enfoque en Claudia Caimo
En Peluquería Claudia Caimo trabajamos los peinados para invitadas buscando algo que para nosotros es fundamental: que el resultado funcione tanto en una fotografía como después de varias horas de boda.
Antes de empezar valoramos tu cabello y hablamos contigo sobre el vestido, los complementos y el estilo que buscas.
No queremos elegir simplemente un peinado bonito.
Queremos encontrar el peinado que te quede bonito a ti.
Si estás buscando una peluquería en Vallecas para preparar tu peinado para una boda, puedes venir a vernos y enseñarnos las ideas que tienes. Te ayudaremos a decidir qué opciones pueden favorecerte más.
Un último consejo antes de la boda
No esperes hasta esa misma mañana para pensar qué quieres hacerte.
Guarda algunas referencias que te gusten, prueba el vestido con los complementos y piensa también en cómo sueles llevar tú el cabello.
Después podemos adaptar todo eso.
Porque entre copiar un peinado bonito de Pinterest y conseguir un peinado que realmente te favorezca hay bastante diferencia.
Y precisamente ahí está el trabajo de una buena peluquería.
